Es 21 del 10 del 2009. Creo que ya toca hacer lo que llevo tiempo posponiendo, escribir una entrada en mi blog. Me parece que estoy un poco melancólico. Hoy en la madruga me asome a mi diminuto balcón a olfatear, ver, oír, sentir la lluvia. Esta noche, cerca de la una de la madrugada, por fin volvió a llover. Llovió de esa forma que tanto me gusta, esa que para mi es la que pone fin a la temporada veraniega, esa que hace que me diga:
-El verano por fin acabo, el tranquilo invierno a vuelto a llegar.
(Y es que para mi solo hay dos estaciones en el año, invierno y verano. Así que me las paso buscando siempre mis primaveras y sintiéndome otoño.)
-Maldita sea, si retransmiten un concierto en directo al menos podían retransmitirlo entero- pensé. Poco antes la locutora de radio 3 se despedía cerrando la emisión en directo del primer concierto de cierre de gira de Amaral en el teatro Circo Prince en Madrid, justo cuando el grupo empezaba a tocar "Estrella de mar" en los segundos Bises (vaya suerte la mía. Quede pensando si debo o no seguir creyendo en las casualidades). Antes había estado en la orilla del mar escuchando a solas, con los auriculares del teléfono móvil, "El blues de una generación perdida" mientras contemplaba la grisácea fluorescencia de los nubarrones que anunciaban lluvia. En el chiringuito mientras la locutora anunciaba una de mis canciones preferidas yo le pedía un cigarro a el camarero con el que había pasado prácticamente toda la tarde-noche. Pedí el cigarro con la insana intención (según la cajetilla, fumar lo que tiene es que puede matar) de irme a solas al borde de la orilla... (A fumar, claro). Cene con un auricular en el oído, poniéndome los dos cuando la situación me lo permitía. Durante la cena le comente al camarero que me había invitado a cenar:
-Jo, yo debería de estar allí, en el cierre de gira.
(Cosas de la vida, muchas veces solemos pensar que lo que queríamos hacer es lo que deberíamos haber hecho y, claro esta, no hicimos).
-Si tienes internet me hace falta que me hagas un favor muy muy grande...
Tras escuchar su repuesta le dije a través del móvil: -Necesito que me consultes cual es el dial de radio 3.
Me levante de la mesa al igual que había hecho un momento antes mi peculiar compañero. El camarero mas peculiar que he conocido en mi vida hablaba, a través del móvil, con una compañera de trabajo tras levantarse de la mesa del restaurante.
Cambio de idea y me pregunto si mejor que tomarnos una copa antes de volvernos al chiringuito no prefería cenar, a lo que accedí algo reticente. Al salir del trabajo me dijo:
-Te apetece ir a tomar algo por ahí y luego volvemos.
-Si pero antes tengo que ir un segundo a mi casa a coger una cosa. (La cosa eran los auriculares del teléfono móvil).
Sobre las ocho y cuarto, poco después de que llegara el cambio de turno del camarero, había chispeado brevemente, lo gusto para teñir de un tono mas oscuro las losas del paseo marítimo. Poco antes había comentado:
-Huele a lluvia, esta noche va a llover.
Por la mañana había permanecido callado y meditativo. El y ella, camareros ambos me había preguntado en varias ocasiones que me ocurría ¿Cual era el motivo de mi silencioso comportamiento?.
Aproximadamente tres meses antes me decía a una clienta de la playa en vista de mi prisa por recoger ese día:
-¡Que, hoy nos estas echando!
-No es eso. Es solo un día. El sol saldrá también mañana pero el concierto de Amaral solo es un día.
Tiempo antes había comprado por adelantado, y sin plan alguno, un par de entradas. Andaba buscando alguien que le apeteciera ir conmigo a verlo. Al final fui con mi hermana que caritativamente se ofreció (a pesar de que no era precisamente su estilo musical preferido) ante la negativa de las personas a las que se lo había propuesto, incluido alguna persona aficionada a escribir en la blogosfera (Suerte esta de tener familia. Bueno de todas formas hubiera ido solo).
El acontecer del mundo tienes estas cosas. Andamos siempre dando nuestros pasitos para tratar de encontrar aquello que suponemos que nos hará feliz en un momento determinado. Las ironías que la vida suele tener hacen que cuando ofrecemos eso (tan buscado y valorado por nosotros) a los demás, estos, no lo valoren. Imagino que igualmente pasa al contrario. Sera cosa de afinidades. Ni idea, pero si alguien me hubiese invitado a ver alguno de los conciertos de cierre de gira de Amaral en Madrid hubiera aceptado sin dudarlo. En cambio unos meses antes yo no fui capaz de encontrar a nadie que deseara ir por la cara a ver a Amaral.
Todo esto puede parecer que no tiene relación con lo que, hasta ahora, era mi blog pero tiene mucha relación conmigo, con algunas personas que leen mi blog y con el hecho de que durante un largo periodo no escribiera nada en el. Es básicamente una cuestión de situaciones dadas bajo las que se ocultan los porques (de no escribir). Supongo que de nada servirá disculparse o pedir perdón por el tiempo de ausencia (si, siempre esa maldita ausencia) virtual, pero de todas formas el que avisa no es traidor. Ya avisaba en la entrada cero (o lo primero que escribí en este blog) sobre lo que de mi se podía esperar. Además el trece es un numero que no me gusta, trae mala suerte. Que cosa, mi paso doceavo no deja de ser mi treceava entrada y esto que ahora escribo podría haberlo titulado perfectamente como paso treceavo. Curiosamente el trece es sin embargo un numero interesante por muchos motivos, un par de ejemplos: Es un numero primo y es un termino de la sucesión de Fibonacci... ¡Ay, las espirales, girando en bucles dorados como mis olas! En fin a lo que vamos, que el trece es un numero interesante y este a sido un verano interesante. Desde luego esta lejísimos de haber sido el mejor verano de mi vida, pero ha sido un verano muy interesante. Si tuviera que resumir en una frase este verano lo resumiría usando casi, casi una frase extraída de una de mis trilogías peliculeras preferidas. Si, pues resulta que "yo tengo memoria y claro hay ciertas cosas en este mundo que no cambian jamas... Hay otras que si que cambian (a peor claro)". A pesar de tener memoria y de que lo que me ha acontecido este verano es relativamente reciente, creo que no es plan contar por aquí todo lo acontecido, seria muy largo y además un rollo demasiado pesado de leer (demasiado hay ya con lo que me resta para acabar de darle forma a este tropiezo).
Hablando de rollos, precisamente eso es uno de los motivos por que andaba pensando replantearme el, digamos, formato de mi blog (claro que bien pensado yo soy arquetipo persiana así que es difícil solventar eso). Mi paso anterior esta fechado a 7 de julio del 2009, por aquellos entonces andaba ya próxima una de las fiestas grandes de mi pueblo y en mi cabecita había dos cuestiones reiterativas: Los problemas que encontraba en la forma de guiar mi blog y que iba a hacer con la segunda entrada que había comprado para el concierto.
En principio la idea de ir buscando blogs, leer en cierta profundidad el seleccionado en el proceso de búsqueda y luego, tras haberlo digerido adecuadamente, dedicarle un paso en el mio me parecía una buena idea. Pero resulta que tal idea presenta un importante defecto de base. Tal anomalía es sistémica (y yo que por algún motivo no me quito de la cabeza Matrix) y básicamente se refiere al tiempo dedicado. Resulta que el tiempo que le tenia que dedicar a leer en búsqueda de blogs que me resultaran interesantes, a leer en profundidad aquellos seleccionados, a pensar sobre lo que había leído, y a escribir mi paso critico era bastante grande (¡Ah, tiempo! Nunca tenemos tiempo, pero si nos tomamos tiempo ¿Cuando dispondremos de el?) A todo esto hay que sumarle los factores emocionales. Y es que no es tan fácil llegar y leer un blog, dedicarle un pasito y luego seguir de largo. Creo que debe de ser normal que se cree un vinculo afectivo con el blog seleccionado. Así que uno sigue leyendo el susodicho y comentando cuando lo cree conveniente. Claro, luego acaba uno estableciendo algún tipo de ciber-relacion con la persona propietaria del blog y seguir el blog acaba convirtiéndose en una especie de obligación (placentera)...
La conclusión es que uno acaba algo agobiado y apurado por el tiempo, tratando de sacar su propio blog adelante, buscar nuevos y no descuidar los anteriores. Supongo que se me entiende. De hecho, es algo que comente con alguna que otra ciberpersona y con personas fuera del mundo virtual. Estando precisamente inmerso en tales tribulaciones llego, si bien no la solución, si la escusa adecuada para poder tomarme el verano de descanso de mis tareas blogueras y dejar de descansar en las mundanas. Vamos que me propusieron un trabajito de hamaquero en la playa que hay casi justo en frente de mi casa. Así que una cosa por otra y otra por otra, fui posponiendo lo que en esos momentos me parecían mis obligaciones cibernéticas, centrándome en los aconteceres de mi vida mundana. Y bueno, han pasado algunos meses desde mi ultimo paso. Se que alguna ciberpersona me habrá echado algo de menos, y se que los hay que hasta se han preocupado por mi ausencia (si la maldita ausencia). Se que no sirve de mucho pero aun así... Lo siento.
Con respecto a lo que este verano me a dejado (no, no, no voy a contar todo lo que he hecho este verano)... Bueno, no se me da bien eso de la taxonomía pero por clasificar un poco las cosas:
En el plano social...
He conocido a bastantes personajes, es lo que tiene trabajar de hamaquero y ser maceta de chiringuito, que se conversa con mucha gente (ocurre que existe una simbiosis muy especial entre hamacas y chiringuito que suele hacer que algunos hamaqueros acaben todo el día metidos en el segundo). Personajes especialmente interesantes han sido la gente con una relacion profesional directa con el chiringuito y las hamacas. También ha habido algunos clientes, de ambos negocios, bastante interesantes. Pero la palma en cuanto a interesantes se la llevan sin duda mi compañero en labores de maceta y uno de los camareros. Ambos son cualquier cosa menos seres anodinos (lo raro es que se mezclaran con un ser tan anodino como yo). Realmente muy pintorescos ambos y conocerlos ha hecho de mi vida durante este verano algo bastante menos aburrida y monótona.
En el plano sentimental...
Fatal. Vamos que no ha aparecido mi media naranja, es mas, creo que el 90% de las chicas que he conocido este verano tenían (o decían tener) pareja, novio o marido (o cualquier otro tipo de impedimento físico-mental). Total que muy mal, me da a mi que yo mas que una media naranja debo de ser un medio limón (lo que tienen los limones es que son amargos y así que este amargado). Aun así, esto ha tenido su lado bueno, y es que una vez que queda claro que no hay posibilidad ninguna en lo relativo a lo sentimental (y por extensión lo sensual con x), uno puede adentrarse tranquilamente en los terrenos del autentico ser femenino (ese que no suelen mostrar cuando piensan que lo que quieres es llevártelas a la cama. En fin, una lastima, quien me mandaría a mi tener tanta ética... E hipocresía).
En el plano económico...
Mal, a la hora de hacer balance resulta que tengo menos que cuando empezó el verano. Parece que esto de tratar de dejar de ser un NEET y volver a tener vida social sale poco rentable. Total que no acabo de entender eso de trabajar para vivir y no vivir para trabajar... Para mi que el truco a de estar en vivir mientras se trabaja o algo por el estilo. No se por que, pero me da a mi que si el plano sentimental esta mal es como consecuencia directa de que lo este el plano económico (y es que, aunque uno sea medio limón, si se tiene capital, siempre se puede compra algún tipo de azúcar u edulcorante para endulzarse uno un poco la vida o lo que sea).
En el plano cultural...
Bueno, he conocido gente de diversas razas, lugares y nacionalidades y es curiosa la problemática cultural. Sigue habiendo gente que piensa que su cultura es la mejor, cosa que no tiene nada de malo, si no fuera por el hecho de que no acaban de darse cuenta que las separaciones culturales a día de hoy nos las imponemos nosotros principalmente. Quiero decir con esto que son pocos los que entienden eso de que realmente solo existe una cultura, la del ser humano. Quizás tendría que haber puesto esto en un plano político pero es que no creo en los políticos, a pesar de lo muy diplomático que he tenido que ser, en infinidad de ocasiones, este verano (el mundo real deja tan poco espacio para ser y sentirse uno mismo que ciertamente asusta. Lastima que el mundo virtual, a pesar de haber mucho sitio, sea solo eso, virtual).
Por otra parte creo que este verano a sido un verano principalmente musical. Desde luego me quedo con el concierto de Amaral como mi mejor momento del verano aun con la sofocante noche de terral que hubo. Si bien para mi no ensombreció el mágico momento, empaticamente pensé que los pobres músicos tuvieron que pasar un autentico mal rato allí subidos aguantando los treinta y pico grados de temperatura mas el calor de los focos (vamos que ya entiendo eso de ganarse el pan y el publico con el sudor de la frente). Junto a este concierto, me vi casi todos los que se dieron con motivo de la feria de la capital, lastima que me perdí a Melendi, me gusto mucho escuchar a Conchita (gran voz sin duda y suerte con el equipo de sonido) y me indigno bastante lo mal que sonó (al menos para mi) Amaia Montero (con lo que ha gustado siempre esta chica y lo mal que lo hicieron los técnicos de sonido, o eso me pareció, en fin, tal vez mas suerte la próxima vez). Musicalmente también, este verano ha estado lleno de recuerdos, descubrimientos e intercambios de opiniones sobre distintos grupos y estilos musicales. Si no fuera por que me suelen encantar las ideas extrañas seguramente estaría indeciso a la hora de decir algún tema o canción que me haya resultado especial, pero no es el caso. Debe de tener algo karmático el que me lo descubriera mi hermana a raíz de una conversación que tuve con ella dado que sus gustos musicales parecían coincidir con los de cierta camarera de chiringuito. El tema en cuestión se llama "Lateralus", nombre también del álbum en el cual figura (faltaría mas y con motivos, si no encontrara algo de recursividad en todo esto no me sentiría a gusto. Además es noveno tema del disco, con lo que me gustan a mi los nueves). Es un genial tema de 9 minutos (claro) con 23 segundos del grupo de Metal progresivo Tool. Desde luego, me imagino, que no es un tema que se pueda poner cualquiera a escuchar y mas de uno dirá que es solo ruido y que el cantante, más que cantar, grita... Bueno es cuestión de gustos y tolerancia cultural. Pero si grita, grita usando la secuencia de Fibonacci... No me extraña nada que la letra diga cosas como "to swing on the spiral of our divinity and still be a human" (creo que algo así como: para balancearse en la espiral de nuestra divinidad y todavía ser un humano. Cosa que me lleva a pensar en la divina proporción y el numero áureo). Por cierto el disco tiene 13 canciones (curioso).
Normal que con tanta espiral áurea, Dureros, Fibonaccis y tal de por medio, de los poemas me han nacido este verano el que mas pega aquí es especialmente este:
-El verano por fin acabo, el tranquilo invierno a vuelto a llegar.
(Y es que para mi solo hay dos estaciones en el año, invierno y verano. Así que me las paso buscando siempre mis primaveras y sintiéndome otoño.)
-Maldita sea, si retransmiten un concierto en directo al menos podían retransmitirlo entero- pensé. Poco antes la locutora de radio 3 se despedía cerrando la emisión en directo del primer concierto de cierre de gira de Amaral en el teatro Circo Prince en Madrid, justo cuando el grupo empezaba a tocar "Estrella de mar" en los segundos Bises (vaya suerte la mía. Quede pensando si debo o no seguir creyendo en las casualidades). Antes había estado en la orilla del mar escuchando a solas, con los auriculares del teléfono móvil, "El blues de una generación perdida" mientras contemplaba la grisácea fluorescencia de los nubarrones que anunciaban lluvia. En el chiringuito mientras la locutora anunciaba una de mis canciones preferidas yo le pedía un cigarro a el camarero con el que había pasado prácticamente toda la tarde-noche. Pedí el cigarro con la insana intención (según la cajetilla, fumar lo que tiene es que puede matar) de irme a solas al borde de la orilla... (A fumar, claro). Cene con un auricular en el oído, poniéndome los dos cuando la situación me lo permitía. Durante la cena le comente al camarero que me había invitado a cenar:
-Jo, yo debería de estar allí, en el cierre de gira.
(Cosas de la vida, muchas veces solemos pensar que lo que queríamos hacer es lo que deberíamos haber hecho y, claro esta, no hicimos).
-Si tienes internet me hace falta que me hagas un favor muy muy grande...
Tras escuchar su repuesta le dije a través del móvil: -Necesito que me consultes cual es el dial de radio 3.
Me levante de la mesa al igual que había hecho un momento antes mi peculiar compañero. El camarero mas peculiar que he conocido en mi vida hablaba, a través del móvil, con una compañera de trabajo tras levantarse de la mesa del restaurante.
Cambio de idea y me pregunto si mejor que tomarnos una copa antes de volvernos al chiringuito no prefería cenar, a lo que accedí algo reticente. Al salir del trabajo me dijo:
-Te apetece ir a tomar algo por ahí y luego volvemos.
-Si pero antes tengo que ir un segundo a mi casa a coger una cosa. (La cosa eran los auriculares del teléfono móvil).
Sobre las ocho y cuarto, poco después de que llegara el cambio de turno del camarero, había chispeado brevemente, lo gusto para teñir de un tono mas oscuro las losas del paseo marítimo. Poco antes había comentado:
-Huele a lluvia, esta noche va a llover.
Por la mañana había permanecido callado y meditativo. El y ella, camareros ambos me había preguntado en varias ocasiones que me ocurría ¿Cual era el motivo de mi silencioso comportamiento?.
Aproximadamente tres meses antes me decía a una clienta de la playa en vista de mi prisa por recoger ese día:
-¡Que, hoy nos estas echando!
-No es eso. Es solo un día. El sol saldrá también mañana pero el concierto de Amaral solo es un día.
Tiempo antes había comprado por adelantado, y sin plan alguno, un par de entradas. Andaba buscando alguien que le apeteciera ir conmigo a verlo. Al final fui con mi hermana que caritativamente se ofreció (a pesar de que no era precisamente su estilo musical preferido) ante la negativa de las personas a las que se lo había propuesto, incluido alguna persona aficionada a escribir en la blogosfera (Suerte esta de tener familia. Bueno de todas formas hubiera ido solo).
El acontecer del mundo tienes estas cosas. Andamos siempre dando nuestros pasitos para tratar de encontrar aquello que suponemos que nos hará feliz en un momento determinado. Las ironías que la vida suele tener hacen que cuando ofrecemos eso (tan buscado y valorado por nosotros) a los demás, estos, no lo valoren. Imagino que igualmente pasa al contrario. Sera cosa de afinidades. Ni idea, pero si alguien me hubiese invitado a ver alguno de los conciertos de cierre de gira de Amaral en Madrid hubiera aceptado sin dudarlo. En cambio unos meses antes yo no fui capaz de encontrar a nadie que deseara ir por la cara a ver a Amaral.
Todo esto puede parecer que no tiene relación con lo que, hasta ahora, era mi blog pero tiene mucha relación conmigo, con algunas personas que leen mi blog y con el hecho de que durante un largo periodo no escribiera nada en el. Es básicamente una cuestión de situaciones dadas bajo las que se ocultan los porques (de no escribir). Supongo que de nada servirá disculparse o pedir perdón por el tiempo de ausencia (si, siempre esa maldita ausencia) virtual, pero de todas formas el que avisa no es traidor. Ya avisaba en la entrada cero (o lo primero que escribí en este blog) sobre lo que de mi se podía esperar. Además el trece es un numero que no me gusta, trae mala suerte. Que cosa, mi paso doceavo no deja de ser mi treceava entrada y esto que ahora escribo podría haberlo titulado perfectamente como paso treceavo. Curiosamente el trece es sin embargo un numero interesante por muchos motivos, un par de ejemplos: Es un numero primo y es un termino de la sucesión de Fibonacci... ¡Ay, las espirales, girando en bucles dorados como mis olas! En fin a lo que vamos, que el trece es un numero interesante y este a sido un verano interesante. Desde luego esta lejísimos de haber sido el mejor verano de mi vida, pero ha sido un verano muy interesante. Si tuviera que resumir en una frase este verano lo resumiría usando casi, casi una frase extraída de una de mis trilogías peliculeras preferidas. Si, pues resulta que "yo tengo memoria y claro hay ciertas cosas en este mundo que no cambian jamas... Hay otras que si que cambian (a peor claro)". A pesar de tener memoria y de que lo que me ha acontecido este verano es relativamente reciente, creo que no es plan contar por aquí todo lo acontecido, seria muy largo y además un rollo demasiado pesado de leer (demasiado hay ya con lo que me resta para acabar de darle forma a este tropiezo).
Hablando de rollos, precisamente eso es uno de los motivos por que andaba pensando replantearme el, digamos, formato de mi blog (claro que bien pensado yo soy arquetipo persiana así que es difícil solventar eso). Mi paso anterior esta fechado a 7 de julio del 2009, por aquellos entonces andaba ya próxima una de las fiestas grandes de mi pueblo y en mi cabecita había dos cuestiones reiterativas: Los problemas que encontraba en la forma de guiar mi blog y que iba a hacer con la segunda entrada que había comprado para el concierto.
En principio la idea de ir buscando blogs, leer en cierta profundidad el seleccionado en el proceso de búsqueda y luego, tras haberlo digerido adecuadamente, dedicarle un paso en el mio me parecía una buena idea. Pero resulta que tal idea presenta un importante defecto de base. Tal anomalía es sistémica (y yo que por algún motivo no me quito de la cabeza Matrix) y básicamente se refiere al tiempo dedicado. Resulta que el tiempo que le tenia que dedicar a leer en búsqueda de blogs que me resultaran interesantes, a leer en profundidad aquellos seleccionados, a pensar sobre lo que había leído, y a escribir mi paso critico era bastante grande (¡Ah, tiempo! Nunca tenemos tiempo, pero si nos tomamos tiempo ¿Cuando dispondremos de el?) A todo esto hay que sumarle los factores emocionales. Y es que no es tan fácil llegar y leer un blog, dedicarle un pasito y luego seguir de largo. Creo que debe de ser normal que se cree un vinculo afectivo con el blog seleccionado. Así que uno sigue leyendo el susodicho y comentando cuando lo cree conveniente. Claro, luego acaba uno estableciendo algún tipo de ciber-relacion con la persona propietaria del blog y seguir el blog acaba convirtiéndose en una especie de obligación (placentera)...
La conclusión es que uno acaba algo agobiado y apurado por el tiempo, tratando de sacar su propio blog adelante, buscar nuevos y no descuidar los anteriores. Supongo que se me entiende. De hecho, es algo que comente con alguna que otra ciberpersona y con personas fuera del mundo virtual. Estando precisamente inmerso en tales tribulaciones llego, si bien no la solución, si la escusa adecuada para poder tomarme el verano de descanso de mis tareas blogueras y dejar de descansar en las mundanas. Vamos que me propusieron un trabajito de hamaquero en la playa que hay casi justo en frente de mi casa. Así que una cosa por otra y otra por otra, fui posponiendo lo que en esos momentos me parecían mis obligaciones cibernéticas, centrándome en los aconteceres de mi vida mundana. Y bueno, han pasado algunos meses desde mi ultimo paso. Se que alguna ciberpersona me habrá echado algo de menos, y se que los hay que hasta se han preocupado por mi ausencia (si la maldita ausencia). Se que no sirve de mucho pero aun así... Lo siento.
Con respecto a lo que este verano me a dejado (no, no, no voy a contar todo lo que he hecho este verano)... Bueno, no se me da bien eso de la taxonomía pero por clasificar un poco las cosas:
En el plano social...
He conocido a bastantes personajes, es lo que tiene trabajar de hamaquero y ser maceta de chiringuito, que se conversa con mucha gente (ocurre que existe una simbiosis muy especial entre hamacas y chiringuito que suele hacer que algunos hamaqueros acaben todo el día metidos en el segundo). Personajes especialmente interesantes han sido la gente con una relacion profesional directa con el chiringuito y las hamacas. También ha habido algunos clientes, de ambos negocios, bastante interesantes. Pero la palma en cuanto a interesantes se la llevan sin duda mi compañero en labores de maceta y uno de los camareros. Ambos son cualquier cosa menos seres anodinos (lo raro es que se mezclaran con un ser tan anodino como yo). Realmente muy pintorescos ambos y conocerlos ha hecho de mi vida durante este verano algo bastante menos aburrida y monótona.
En el plano sentimental...
Fatal. Vamos que no ha aparecido mi media naranja, es mas, creo que el 90% de las chicas que he conocido este verano tenían (o decían tener) pareja, novio o marido (o cualquier otro tipo de impedimento físico-mental). Total que muy mal, me da a mi que yo mas que una media naranja debo de ser un medio limón (lo que tienen los limones es que son amargos y así que este amargado). Aun así, esto ha tenido su lado bueno, y es que una vez que queda claro que no hay posibilidad ninguna en lo relativo a lo sentimental (y por extensión lo sensual con x), uno puede adentrarse tranquilamente en los terrenos del autentico ser femenino (ese que no suelen mostrar cuando piensan que lo que quieres es llevártelas a la cama. En fin, una lastima, quien me mandaría a mi tener tanta ética... E hipocresía).
En el plano económico...
Mal, a la hora de hacer balance resulta que tengo menos que cuando empezó el verano. Parece que esto de tratar de dejar de ser un NEET y volver a tener vida social sale poco rentable. Total que no acabo de entender eso de trabajar para vivir y no vivir para trabajar... Para mi que el truco a de estar en vivir mientras se trabaja o algo por el estilo. No se por que, pero me da a mi que si el plano sentimental esta mal es como consecuencia directa de que lo este el plano económico (y es que, aunque uno sea medio limón, si se tiene capital, siempre se puede compra algún tipo de azúcar u edulcorante para endulzarse uno un poco la vida o lo que sea).
En el plano cultural...
Bueno, he conocido gente de diversas razas, lugares y nacionalidades y es curiosa la problemática cultural. Sigue habiendo gente que piensa que su cultura es la mejor, cosa que no tiene nada de malo, si no fuera por el hecho de que no acaban de darse cuenta que las separaciones culturales a día de hoy nos las imponemos nosotros principalmente. Quiero decir con esto que son pocos los que entienden eso de que realmente solo existe una cultura, la del ser humano. Quizás tendría que haber puesto esto en un plano político pero es que no creo en los políticos, a pesar de lo muy diplomático que he tenido que ser, en infinidad de ocasiones, este verano (el mundo real deja tan poco espacio para ser y sentirse uno mismo que ciertamente asusta. Lastima que el mundo virtual, a pesar de haber mucho sitio, sea solo eso, virtual).
Por otra parte creo que este verano a sido un verano principalmente musical. Desde luego me quedo con el concierto de Amaral como mi mejor momento del verano aun con la sofocante noche de terral que hubo. Si bien para mi no ensombreció el mágico momento, empaticamente pensé que los pobres músicos tuvieron que pasar un autentico mal rato allí subidos aguantando los treinta y pico grados de temperatura mas el calor de los focos (vamos que ya entiendo eso de ganarse el pan y el publico con el sudor de la frente). Junto a este concierto, me vi casi todos los que se dieron con motivo de la feria de la capital, lastima que me perdí a Melendi, me gusto mucho escuchar a Conchita (gran voz sin duda y suerte con el equipo de sonido) y me indigno bastante lo mal que sonó (al menos para mi) Amaia Montero (con lo que ha gustado siempre esta chica y lo mal que lo hicieron los técnicos de sonido, o eso me pareció, en fin, tal vez mas suerte la próxima vez). Musicalmente también, este verano ha estado lleno de recuerdos, descubrimientos e intercambios de opiniones sobre distintos grupos y estilos musicales. Si no fuera por que me suelen encantar las ideas extrañas seguramente estaría indeciso a la hora de decir algún tema o canción que me haya resultado especial, pero no es el caso. Debe de tener algo karmático el que me lo descubriera mi hermana a raíz de una conversación que tuve con ella dado que sus gustos musicales parecían coincidir con los de cierta camarera de chiringuito. El tema en cuestión se llama "Lateralus", nombre también del álbum en el cual figura (faltaría mas y con motivos, si no encontrara algo de recursividad en todo esto no me sentiría a gusto. Además es noveno tema del disco, con lo que me gustan a mi los nueves). Es un genial tema de 9 minutos (claro) con 23 segundos del grupo de Metal progresivo Tool. Desde luego, me imagino, que no es un tema que se pueda poner cualquiera a escuchar y mas de uno dirá que es solo ruido y que el cantante, más que cantar, grita... Bueno es cuestión de gustos y tolerancia cultural. Pero si grita, grita usando la secuencia de Fibonacci... No me extraña nada que la letra diga cosas como "to swing on the spiral of our divinity and still be a human" (creo que algo así como: para balancearse en la espiral de nuestra divinidad y todavía ser un humano. Cosa que me lleva a pensar en la divina proporción y el numero áureo). Por cierto el disco tiene 13 canciones (curioso).
Normal que con tanta espiral áurea, Dureros, Fibonaccis y tal de por medio, de los poemas me han nacido este verano el que mas pega aquí es especialmente este:
SIN ROMANCES
Como cada verano
te sueño pena, pena
de soñarte y no hallarte.
Niña que mi alma sueña
eres de mar y playa
de espuma, sal y arena,
perfume de viento,
piel de bronce morena,
llevas del sol su brillo.
Luna pálida y llena
tus ojos al mirar
sin yo verte a mi vera.
-Sólo sola soledad-
(este mal de mi pena
que puedo reparar
si algún día al fin llegas).
Sólo soledad sola
que al soñarte me deja
este triste cantar:
Cantar que canta mi sueño
de mar que a la playa canta
en la orilla de sus besos.
Besa que besa a la playa,
hora tras hora a la orilla
de tu boca hecha de nácar
que en mi sueño beso y beso
en besos de espuma blanca.
Ola tras ola te abrazo,
olas tus brazos de agua,
que giran cuan caracolas.
Giros con giros me atrapan
-en triste girar de soñarte-
(mal giro y sueño que me amas.
Tu viento de levante
de mi sueño me levanta).
Triste girar de soñarte
si solo existes en mi alma
¿A que en mi sueño te busco
en los reflejos de plata?
Yozen
Como cada verano
te sueño pena, pena
de soñarte y no hallarte.
Niña que mi alma sueña
eres de mar y playa
de espuma, sal y arena,
perfume de viento,
piel de bronce morena,
llevas del sol su brillo.
Luna pálida y llena
tus ojos al mirar
sin yo verte a mi vera.
-Sólo sola soledad-
(este mal de mi pena
que puedo reparar
si algún día al fin llegas).
Sólo soledad sola
que al soñarte me deja
este triste cantar:
Cantar que canta mi sueño
de mar que a la playa canta
en la orilla de sus besos.
Besa que besa a la playa,
hora tras hora a la orilla
de tu boca hecha de nácar
que en mi sueño beso y beso
en besos de espuma blanca.
Ola tras ola te abrazo,
olas tus brazos de agua,
que giran cuan caracolas.
Giros con giros me atrapan
-en triste girar de soñarte-
(mal giro y sueño que me amas.
Tu viento de levante
de mi sueño me levanta).
Triste girar de soñarte
si solo existes en mi alma
¿A que en mi sueño te busco
en los reflejos de plata?
Yozen
No lo negare, estoy orgullo de este poema o meta-poema o proto-poema (o lo que sea) donde las dos estrofas que lo componen pretenden ser un romance y claro si no los son es porque (si es que lo hecho todo bien, cosa que podría no ser así) el metro de los versos treceavos (que cosas) de cada estrofa se pasa en uno del resto. Supongo que el que finalmente leyera completo "El Romancero gitano" (genial sin duda) tiene algo que ver con que me diera por usa esta estructura de estrofa (o lo que sea).
Total que podría contar muchas mas cosas relacionadas con este particular verano, pero hacerlo, además de alargar mas este de por si largo rollo, solo serviría para que empeorar mi melancolía. Me sigue quedando de fondo el asunto de cual es el enfoque que voy a darle al blog a partir de ahora. Se vera. Para que adelantar acontecimientos, al fin y al cabo sera lo que tenga que ser.
Total que podría contar muchas mas cosas relacionadas con este particular verano, pero hacerlo, además de alargar mas este de por si largo rollo, solo serviría para que empeorar mi melancolía. Me sigue quedando de fondo el asunto de cual es el enfoque que voy a darle al blog a partir de ahora. Se vera. Para que adelantar acontecimientos, al fin y al cabo sera lo que tenga que ser.